Colombia es el destino

Por Juan Ricardo Pulido @muyperdido

Colombia es uno de los mejores destinos turísticos de Latinoamérica y el mundo.  Lo he leído unas cuentas veces en la BBC, en el Latinamericanpost, en la revista Dinero y, naturalmente, en muchos otros diarios o medios colombianos.  Sin embargo, vale la pena aterrizar la idea, tratar de compartir algunas de las verdaderas maravillas colombianas, algo de nuestra cultura que es, a mi juicio, la razón principal por la cual cada vez están llegando más turistas al país.

El significado de su diversidad

Colombia es, sin lugar a duda, un país diverso.  Su geografía ayuda a comprender las enormes posibilidades que se enmarcan en el turismo.  Dos mares, tres cordilleras, inmensas llanuras, enorme riqueza hídrica y todo se traduce en una gran variedad.  Nevados, playas, sabanas, páramos, bosques tropicales, húmedos, secos, muy secos, submontañosos, bosques de niebla, desiertos, humedales, ríos, quebradas, arroyos, manantiales y un montón de paisajes fantásticos que se encuadran en el alma y la lente de los visitantes.

La, casi interminable, lista de accidentes geográficos generó a su vez tan diversas culturas dentro de un mismo territorio, en el que nos abrigamos bajo los mismos tres colores; campesinos, pueblos indígenas, comunidades afro, costeños, paisas, llaneros, pastusos, cachacos, niches, en fin; todos tan colombianos como el vallenato o sus sancochos.

Esa misma diversidad del territorio, se sirvió en sus platos, en sus hojas de plátano, en sus chorotes, en sus totumas, y nos entregó una, prácticamente, inacabable posibilidad de sabores que día a día se enriquecen con las manos de nuestras abuelas y abuelos, y la sabiduría heredada de nuestros ancestros.  Mercados atiborrados de frutas, aromas y colores. Sabores en cada rama, semilla o flor, y gran variedad de formas para encontrarse en el paseo de olla.

Cada sabor es acompasado de muy similares y a la vez disimiles instrumentos musicales, los cuales hacen que cada experiencia se enriquezca de todos los sentidos y se disfrute de una buena cumbia, un currulao, cuerdas de la zona andina, como de los llanos orientales, una tambora, par de maracas, voces de diversos matices y diversas lenguas.  Eso es Colombia. Quizá por ello es por lo que muchos turistas se enamoran del territorio y quizá, por ello mismo, es que muchos se han quedado y otros cuantos se quieren quedar.

 

Los imperdibles

Soy colombiano, nací en la ciudad de Bogotá, y en múltiples ocasiones me he perdido en el encanto y casi embrujo de los parajes de mi Colombia.  En mi trabajo como periodista he tenido la oportunidad de visitar muchas regiones, municipios, y caseríos. He compartido y conversado con muchos de mis paisanos y he degustado muchos de sus más sorprendentes e intrigantes bocados.

Hoy quiero presentar tan solo uno de estos imperdibles destinos, uno de esos que ha tocado mi vida, más allá de unas inolvidables vacaciones.  Terruños cargados de historia que se me han clavado en el alma y el corazón. Pueblos que se han inscrito en el espacio imborrable de la memoria.  Y personajes que han marcado un tanto de mi ser.

 

The Old Providence

En el archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina; ubicado sobre la plataforma volcánica del occidente del mar de las Antillas, se encuentra uno de los secretos turísticos mejor guardados de los últimos años.  El municipio de Providencia, un verdadero paraíso de cerca de 22 kilómetros cuadrados alberga bahías, cayos, bosques de manglar, barreras coralinas, y pastos marinos que, en conjunto, conocemos popularmente como Old Providence.

Este fantástico paisaje colombiano, fue declarado por la UNESCO como Reserva Mundial de la Biosfera “SeaFlower” debido a su inmensa riqueza natural.  Posee la tercera barrera coralina más larga del mundo. Son 255 kilómetros cuadrados que hacen de la isla un sitio de profundo interés para los amantes del buceo y los ecosistemas marinos.  La Playa Suroeste, el Pico, el Puente de los Enamorados, el Parque Nacional MCBean Lagoon, son apenas unos de los pocos sitios que se deben conocer en la isla.

Hablar con un raizal, como son conocidos los nativos de la isla, es vivir una clase de historia que nos debería llevar a los años 1600 y a entender cómo fue colonizado el archipiélago.  El criollo sanandresano o creole, es uno de sus idiomas oficiales, una especie de encuentro cultural oral que entrelaza el inglés, fonemas propios, algo del castellano y un tanto más de lenguas africanas.  Es bastante usual conocerse con un Archbold, Robinson, Howard, O´Neil, o Davis, algunos de los apellidos más comunes de la isla. Pero sus ancestros son mayormente del pueblo afro, sus creencias están muy ligadas a la diáspora africana y, sin duda, su corazón lo sabe.  Son orgullosos y defensores de su legado.

Tienen una estrecha relación con el mar y sus costas.  Comen pescado, caracol, cangrejo y, según dicen ellos, la mejor langosta.  Todos estos acompañados de yuca, plátano, del coco y sus derivados, arroz con coco, leche de coco, salsa de coco y hasta Festival del Coco.  

Pero su orgullo gastronómico está recogido en una cazuela en la que se entremezclan a fuego lento los sabores del pescado, el caracol, el ñame, y la yuca, bajo el consentimiento de la leche de coco.  Lo sirven acompañado de dumpling, una especie de torta suave hecha a base de harina de trigo. Así es el rondón, el archipiélago para el paladar.

Esta es Providencia, The beautiful island, perteneciente al único departamento insular del país, el más pequeño de ellos, pero una de las más extraordinarias culturas que le rinde tributo al Cangrejo, al coco, e incluso a la luna verde.

Colombia en Cifras

En los últimos cinco años el incremento de visitantes al país se ha mantenido en ascenso, pasando para el año 2013 de 3´747.945 a 6´531.496 en el 2017.  Y de acuerdo con los expertos este año podrían superarse los siete millones de visitantes.

Así mismo, todos estos visitantes de los últimos 5 años han representado para el país, ingresos importantes que se quedan en el sector y, en el mejor de los casos, favorecen directamente a las comunidades.  En el 2017 ingresaron 5.800 millones de dólares, y se espera que este año la cifra sea superada.

Sin embargo, visitar Colombia es mucho más que disfrutar de todo su esplendor.  Es mucho más que saborear bocados de territorio y cultura. Es mucho más que danzar al son que les toquen.  Es también entregar el respaldo que necesita un país, que a través del turismo, se sigue transformando.

 

Auxiliar de lancha en Providencia – Colombia

 

Estación de gasolina sobre las aguas del Río PutumayoColombia

 

Canoa de pescador en el Río Orinoco – Colombia

Caribe Providencia – Colombia

Expresiones Culturales – Colombia

Cayo Albuquerque –  Colombia

Juan Ricardo Pulido Moreno
@MuyPulido 
Periodista, cronista, realizador y productor.
Actualmente con Radio Nacional de Colombia

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